“Puede un inmortal sentir amor… como un cuerpo sin alma puede sentir tan sublime sentimiento… amor? que es el amor? y porque es tan importante para los mortales. Escuchas de el por todas partes, amor entre familias, entre amigos, en parejas, hasta los animales reciben amor… quiere decir esto que somos menos que animales…no, me niego a ser degradado a tal nivel, solo por no sentir algo que al final hace que los inmundos mortales sufran… yo… nosotros estamos por encima de ellos, mi raza, mi raza es superior , porque hemos sido despojados de cualquier sentimiento, no amamos pero tampoco sufrimos… y eso es lo que me hace ser superior…”
En un salón muy lúgubre solo alumbrado por unas cuantas velas se encuentra un ser sin alma, sin corazón, un inmortal… también llamados vampiros… Su rostro se mantiene joven a pesar de que ha vivido más de 200 año, su mirada es profunda, sus ojos color ámbar brillan por la luz de la luna, mira hacia el horizonte, las luces de una pequeña aldea atraen su atención, una sonrisa fría se dibuja en su rostro, pero rápidamente desaparece al oír que la puerta se a abierto de manera estrepitosa… Una niña, tal ves de unos 10 años se encuentra frente a el, su pálido rostro muestra una facción de enojo, entre su brazos una muñeca la cual aprieta fuertemente, sus ojos negros vacíos contrastan perfectamente con su larga cabellera del mismo color, el solo vuelve a sonreír y le da la espalda… ya esta acostumbrado a los berrinches de esa pequeña…
SHAORAN: Ahora que sucede Tomoyo… (lo dice con un dejo de tranquilidad)
TOMOYO: Los odio, odio a esos mortales… (la niña se dejo caer en el sillón que se encontraba a espaldas de el)
SHAORAN: volviste a salir… por que lo haces, porque desobedeces mis mandatos (ahora alzando la voz)
TOMOYO: solo fui a dar un paseo… pero en el camino los encontré, eran dos niños, cuando los vi note el calor que emanaban, jugaban entre ellos, reían… como yo solía hacerlo, pero ahora… ya no más, ahora solo soy tu muñeca, a la que alimentas y encierras en tú bello palacio…(la niña se había puesto de pie comenzaba a reclamar) estoy sola… sola y todo es tu culpa… te odio… te odio…(comenzó a darle de golpes en la espalda pero este se volteo y la abrazo)
SHAORAN: Lo siento… lamento que te sientas así… que puedo hacer para que perdones mi falta…
El se había puesto de rodillas y la tomaba por los hombros viendo aquellos ojos vacíos…
TOMOYO: Tráemelos… hazlos como yo… (le dijo con inocencia, pero con una maldad que solo era reflejada por sus ojos)
SHAORAN: Si eso es lo que quieres…
TOMOYO: lo harás…? Yupi si, si, si (comenzó a dar de saltos por todas partes…)
Mientras ella saltaba alguien más entro en escena, otro chico, como de la misma edad de Shaoran, Su pelo era negro, y sus ojos color azabache, los lentes lo asían lucir muy intelectual, aunando a su fría mirada, podía provocarle escalofríos a cualquiera…
ERIOLTH: Por que tanto alboroto?
TOMOYO: Hermano me traerá unos niños para que juegue… iré a decirle a Mizuno para que prepare todo. (Pero una voz la detuvo cuando disponía a salir del lugar)
SHAORAN: Tomoyo…
TOMOYO: Si hermano…
SHAORAN: No vuelvas a hacerlo… me estoy cansando de la actuación de niña sufrida…
TOMOYO: admítelo, siempre caes ante ella…
SHAORAN: La detesto… pareces una de ellos…
TOMOYO: Esta bien… lo hago por molestarte… sabes que lo ultimo que quiero es ser de nuevo como ellos… espero mi regalo… (salió corriendo por el pasillo)
ERIOLTH: Por que consientes todo sus caprichos…
SHAORAN: Con tal de no escucharla gritar…
ERIOLTH: Y ahora cual fue su pedido..
SHAORAN: Quiere que convierta en uno de nosotros a dos mortales.
ERIOLTH: Y lo harás?
SHAORAN: Tal ves si, tal ves no… depende de cómo este la noche…
ERIOLTH: Saldrás…
SHAORAN: Debo comer no…?
ERIOLTH: No se como puedes ceder ante sus berrinches… Ya has llenado nuestra casa de sangre sucias por culpa de esa chiquilla malcriada…
SHAORAN: Acéptalo, necesitábamos algunos sirvientes… y la verdad… no podíamos tener humanos trabajando para nosotros…
ERIOLTH: No quiero ni uno más, insultan nuestra raza…
SHAORAN: Tranquilo hermano prometo que serán los últimos… además no queremos que Tomoyo nos haga la vida un infierno durante nuestra estancia aquí no…?
ERIOLTH: Los últimos Shaoran… después yo mismo me encargare de enseñarle a esa mocosa las reglas…
SHAORAN: Esta bien… (Se dirigió a la puerta, tomando una de las capas que se encontraban colgadas alado)
ERIOLTH: bon petit…
Las noches en Flower Lake eran tranquilas, los aldeanos vivían felices en aquel lugar, era cierto que algunos rumores sobre brujas, fantasmas y vampiros rondaban por el lugar, pero eran considerados por muchos, inventos de niños y viejos sin oficio. Pero últimamente se habían suscitado extraños sucesos que mantenían en expectativa a sus pobladores, desaparición de chicas jóvenes, algunos animales muertos y cierta neblina lúgubre que se había apoderado de la aldea hacía solo unas semanas, todo esto tenía a muchos con los pelos de punta.
Otra noche más, otra noche en que seduciría a una bella joven de la aldea y probaría de su tierno cuerpo el néctar de vida, también buscaría a los tormentos de su pequeña niña, esta seria la ultima vez que cedería ante sus caprichos. El camino de el castillo a la aldea no era largo, Eriolth lo reprendía por caminar hasta allá, decía que esas eran cosas de humanos, pero a el eso no le importaba, de cierto modo esas eran una de las pocas cosas que le agradaban de este mundo, caminar y sentir la brisa fría sobre su cuerpo, oír el crujir de las hojas bajo sus zapatos y el ulular de los búhos por las noches… esas cosas eran lo único que calmaba su ser atormentado.
Unas risa de niños sacaron de su transe al frío ser, este sonrió de manera malévola y siguió el sonido de las risas, al ver las luces de la pequeña cabaña se percato que frente a ella se encontraban dos niños uno de cabello corto negro y el otro tenia el cabello de color negro grisáceo, también corto…
SHAORAN: Deben ser ustedes… “corran pequeñas liebres, corran, porque el cazador viene tras de ustedes”
Se fue acercando sigilosamente a la cabaña cuando una voz lo detuvo… “Niños entren, ya es tarde”… Los dos chicos fruncieron el seño como suplicando, pero ella los miro con autoridad y ambos entraron a la casa… Él la observaba, jamás había visto una criatura más hermosa, su cabello castaño corto el cual se alborotaba un poco por la leve brisa, sus ojos… unas lagunas hermosas color verde esmeralda…
Ella se disponía a entrar, pero su atención fue llamada por un sombrerito que había tirado uno de los niños, camino hacia el jardín y se inclino a recogerlo, cuando sintió que un escalofrío recorría su cuerpo, se puso de pie en un salto y comenzó a mirar en todas direcciones… él pudo darse cuenta que ella se percató de su presencia, pero no puso mucho cuidado, además ningún humano era capaz de verlo si él no lo deseaba, así que concentro todos sus sentidos en la fragancia que despedía aquel cuerpo fino, virgen… olía a fresas silvestres, a vainilla… era dulce. Ella se dirigió rápidamente a la casa, azotando la puerta con fuerza al entrar, él se sorprendió de su actitud y sonrió, pero esta vez no con malicia si no, con curiosidad…
NIÑOS: Ocurre algo hermana…?
La chica se había detenido en seco y había juntado sus manos diciendo unas palabras que ellos no entendían… cuando termino los miro molesta
SAKURA: No quiero que vuelvan a jugar hasta tarde… entendido, apenas oscurezca… a la casa…
NIÑOS: Pero hermana…
SAKURA: PERO NADA… no quiero que salgan de noche, y esto va contigo Toya , yo se que Yukito no me desobedecerá si tú no lo insitas…
TOYA: Esta bien… dijo el niño bajando el rostro…
SAKURA: Ahora, a la cama… mañana deben despertarse temprano, les toca darle de comer a los caballos y las ovejas antes de ir a la escuela…
YUKITO: Que?… pero si eso lo hicimos ayer…
SAKURA: Lo se, pero mañana debo ir hasta la boticaria, a buscar unos medicamentos que le hacen falta a Papá para atender y ya saben que el no puede ya que últimamente a estado muy ocupado…
TOYA: Es cierto… ha habido muchos casos extraños últimamente…
YUKITO: Si es verdad, gente falta de sangre o con síntomas raros…
TOYA: Todos dicen que es por que los demonios de la noche se han apoderado de nuevo de Flowers Lake…
SAKURA: Ya basta, no quiero escuchar más cuentos raros… ahora a dormir…
NIÑOS: Si hermana… buenas noches…
SAKURA: Buenas noches mis lindos diablitos… los amo… (les da un beso a cada uno)
Sakura subió las escaleras y llegó hasta su habitación, esa noche no esperaría a su padre tal ves estaría toda la noche en su consultorio, hacía ya muchas semanas que su padre tenía que quedarse atendiendo los distintos casos que llegaban a la clínica, el hecho de ser el único doctor en la aldea, debía mantenerlo ocupado, pero jamás habían habido tantos casos, la verdad que aquello la tenia muy preocupada, tal vez lo que decían los ancianos era cierto y los señores de la noche habían vuelto y de ser así ella tendría que estar preparada… Estaba apunto de irse a dormir cuando un pequeño ser atravesó su ventana, una pequeña criaturita color amarilla y con alas… su guardián
SAKURA: Kero?
KERO: Hola Sakura…
SAKURA: Que haces aquí?… es tarde.
KERO: Lo se… pero el amo me a enviado a decirte que debes estar preparada…
SAKURA: Entonces mi sospecha es cierta… están aquí…
KERO: Eso parece… tantos ataques no podrían significar otra cosa…
SAKURA: esta noche… estuvo uno aquí…
KERO: Queeeeeeee?
SAKURA: Sentí su presencia… creo que quería atacar a mis hermanos…
KERO: Y que hiciste?
SAKURA: cubrí la casa con un resguardo, pero no se cuanto dure eso…
KERO: Mañana iras donde ella verdad…
SAKURA: Sí, necesito algunos amuletos y conjuros, ya sabes…
KERO: Ten cuidado cuando salgas, tal vez sea mejor que te acompañe…
SAKURA: No te preocupes, el camino al boticario no es largo y la verdad que diría la gente si me ve con una criatura extraña como tú…
KERO: Oyeeeeeee!
SAKURA: JAJAJAJA… entiende Kero, lo ultimo que quiero es que la gente sospeche que soy…
SAKURA!!!!!
Un grito desde la sala alerto a Sakura de la presencia de su padre…
SAKURA: Vete, Kero… papá ya llegó
KERO: Nos vemos mañana…
La noche iba desapareciendo con lentitud mientras que los primero rayos de sol, aún débiles, comenzaban aparecer; triste, melancólica, era aquella mirada, una solitaria lagrima corría por su fría mejilla mientras colocaba un clavel blanco en una pequeña tumba…
SHAORAN: Lilian… (sin percatarse alguien se acerco a el)
ERIOLTH: Esperas la llegada del sol…? Veo que vienes con las manos vacías…
SHAORAN: No fue una buena noche…
ERIOLTH: Hueles a sangre de animal… creí que irías por una presa mejor…
SHAORAN: Ya te dije… fue una mala noche… (Comenzó a caminar en dirección al castillo)
ERIOLTH: Creí que ya no llorabas por ella…
SHAORAN: Eso no te incumbe… (Termino de alejarse de el)